SER DENTISTA COMO MI ABUELO
- BIODENT SOLUCIONS
- 6 ene 2024
- 2 Min. de lectura
Hoy, estaba recordando cuando comenzó esta relación con mi profesión. Como lo he manifestado a mis pacientes en muchas oportunidades, “no recuerdo en mi infancia haber querido ser otra cosa que dentista”, sin duda, hace parte de mi vocación y del legado maravilloso recibido de mi abuelo paterno Luis Alejandro, a quien honro por permitirme continuar

con su profesión.
Mi camino comenzó en Junio de 1981 cuando por primera vez pise la facultad. Venía de un pequeño pueblo incrustado en las montañas a la gran ciudad. Llena de ilusiones y con una meta clara terminé mi carrera en el 1986 y desde entonces he sido dentista. Aprendí muchas materias y el oficio artesanal pero no la importancia de ver la boca como parte de la salud integral de un paciente. Como dicen por ahí, me enseñaron a ver “cuerpos sin boca y boca sin cuerpos”.
Escuche hablar por primera vez de la Odontología Neurofocal a mi primo Mario Ernesto, cirujano maxilofacial (nieto del mismo abuelo) hace más de 15 años, entonces supe que eso era lo que yo quería para mi vida, salirme de la boca para aprender a hacer una buena dentista, así lo hice, empecé a buscar literatura y cada vez mi asombro era mayor e iba acompañado de un gran sinsabor cuando entendía los efectos de mi práctica. La ruptura fue inminente, no pude dar marcha atrás, los que hacen una práctica holística saben a qué me refiero ya que éste es un camino sin retorno.
Hoy me dedico a la Odontología Bio-integrativa. El ser humano, es un ser biológico exitoso, tiene en su actividad una programación biológica que le permite autorregularse frente a las experiencias que vive día a día y éstas incluyen también el tratamiento bucal.
Mi invitación al abrir este blog es concientizar sobre la importancia del cuidado de la boca que va más allá del control la higiene oral y la visita periódica al dentista.



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